Mi jardinero

Me enamoré de ti... Y siempre me pregunto cómo hiciste nacer en mí un universo de amor inagotable, que en definitiva no tiene explicación alguna.
Pero tú, mi amor. Tú, magnífico jardinero. De tus manos surge la vida. De tus preciosas manos nacen maravillas.
Y de ellas. De esas manos fuertes y delicadas a la vez, que cada noche albergan mi cuerpo y mi corazón, que me cobijan, me protegen y colman de caricias cada rincón de mi cuerpo que es tuyo... De ellas, de tus manos, así como brota la vida, quizá brotó el grandioso jardín que alberga todo lo que siento por ti.

Comentarios