Mi carta astral

Cómo es posible
que una tarde tan linda
pueda ser la antesala
a un día tan mierda.

Ayer nos amamos,
una y otra vez,
como tantas otras veces
pero siempre como la primera vez.

Luego en la noche busqué
mi destino en las estrellas
no les pregunté por ti
ya que sólo con mirarte
sé que para amarte he nacido.

Pero anoche soñé con la casa en donde siempre estoy
cuando tengo pesadillas
y qué dicha
qué hermoso sueño
soñé que mi último miedo había muerto
y la casa se derrumbaba junto a todo lo que hace tiempo debí dejar de creer que soy.

Y llego a ti, fresco y renovado
Y entonces pienso, sabes, y es extraño
porque ¿cuántas veces el amor de tu vida
es el primero que miras
y cuántas veces termina siendo el que al comienzo pasaste de largo?

Ah, perdona, amada mía,
flor amarilla, hasta mis poemas lindos se llenanda de preguntas.
Pero es que soy muy curioso
¿tuviste un mal día, linda?
¿Cómo has estado?
Está bien, está bien
recuestate aquí...

Mi destino es lo que se cumple
cuando tú estás a mi lado.

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